domingo, 4 de noviembre de 2007

Matiné


Después de 40 minutos de tratar de recordar esa palabrilla que se usa para describir la actividad de ir al cine en la mañana, sonó el teléfono. Era Mariana, tenía voz de domingo y yo le pregunté ¿quieres ir al cine temprano?, ¿a la matiné? Respondió ella rápidamente y yo sentí una especie de alivio por haber encontrado esa palabra, en realidad no quería ir al cine, pero si su respuesta hubiera sido sí, lo hubiera hecho con gusto, solamente porque encontré algo que por un momento pensé que se me había perdido. Después la llamada siguió su curso, sin más preguntas “off side” (como diría mi amigo Mara), se tornó en un dialogo entregado, uno de esos que suceden solamente para aclarar que estas ahí aunque no estés. Colgamos en el momento adecuado, sin silencios incómodos, justo después del clímax de la conversación, me parece que retirarse a tiempo es una virtud ciertamente subestimada.

Inmediatamente puse música, me la pasó mi amigo Javier, un hombre con una sensibilidad implacable, educada y melancólica, más joven que diablo pero con una capacidad incontenible de reírse en los momentos más adecuados, es una risa profesional. A veces pienso que no es casualidad, que su risa es producto de largos años de estudio y mucho sacrificios que resultaron en una graduación con honores. ¿Llorará igual de bien?, no lo sé, nunca lo he visto llorar, pero casi estoy seguro que para reírse así de bien, uno tiene que saber llorar completo, desde adentro, sin dejar nada, con sollozos, sin pausas, cacofónicamente, insistentemente, polifónicamente.

Ahora no dejo de pensar ¿Cuándo nace una palabra?, es una pregunta incómoda y casi absurda pero tengo ganas de preguntarla. ¿Porque tenemos la palabra matiné y no tenemos una para describir el acto de morir por la mañana? ¿”Mortiné”?, no se si la usaría, pero estoy seguro que es mejor morir por la mañana, cuando todo empieza. Me podría retirar ahora pero no se me da la gana, me parece de mal gusto irse después de hablar de la muerte así que prefiero quedarme y seguir escribiendo un poco más.

Me gustaría tener una palabra para describir la actividad de tomar café por la noche, aunque todas las ideas que me vienen son verdaderamente detestables, casi creo que se me quitaría el antojo si las escribiera y a mi me gusta tomar café por la noche, despertar para ir a la cama. Regresemos a la mañana.

¿Porque no existe una palabra para describir la actividad de casarse por la mañana?, nadie se casa en la mañana, temprano, casi todos lo hacen por la noche, o a medio día, pero nadie en la mañana, creo que nos hacen falta “Matimonios”. ¿Porque divorciarse no es una actividad que relacionamos con el tiempo?, nadie pregunta ¿a que hora te divorciaste?, simplemente te divorcias y ya. Creo que sería mejor tratar con cosas más comunes.

Es imperativo tener una palabra para hablar de ese acido humor que ataca en la mañana con relativa consistencia, es humor oscuro, irritante y divertido para los que lo observan, es humor porque sí, portafolio, portería, Porfirio, no me hables que estoy “Matumorado”, creo que funciona.

Me voy con mi “Matumor” a otro lado.

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